Siéntese recto en una silla con su peso sobre los huesos de la zona glútea, sus hombros relajados hacia atrás y hacia abajo, y sus manos descansando suavemente en su regazo.
Concéntrese en la respiración constante a lo largo de esta secuencia de ejercicios.
Para activar el suelo pélvico, imagine que está tratando de evitar que pase el viento o la orina.
Debería sentir una sensación de elevación dentro de tu pelvis.
También puede sentir una suave tensión de los músculos de la parte baja del abdomen.
Para la fuerza, mantenga esta posición durante 5 segundos, luego relájese.
Para la potencia, realice 10 contracciones rápidas.
Para la resistencia, apriete el suelo pélvico tanto como pueda, y luego afloje para trabajarlo al 50% de su capacidad, aproximadamente.
Mantenga esta posición durante 20 segundos o más.